

Dos hermanos, Selman
y Suha Bilal, querían construir una casa de fin de semana en la
costa norte de Turquía frente al mar Egeo, un lugar donde podrían
encontrar belleza, tranquilidad y aislamiento sin conducir largas horas
desde sus residencias en Estambul.
La casa B2, efectivamente,
se localiza en las afueras de Büykhüsun, una pequeña
villa cercana a Ayvacik, conformada por una cerrada comunidad de unos
450 habitantes quienes trabajan principalmente en la agricultura.
Construida en las
adyacencias del límite sudeste de la villa, la masa rectangularmente
pura de la casa B2 se asienta sobre una terraza abierta con una modernidad
indiscutible, como marcando una distancia temporal entre esta, con su
clara expresión de contemporaneidad, y el conjunto de viviendas
tradicionales del poblado pero, respetándolas y aliándose
a ellas mediante el uso de materiales y técnicas locales.